
Patinamos y salvamos el mundo.
Nos encontraremos en la otra
esquina.

Existe la forma de un caballo en mi sentimiento, que dejó ayer de ser sentimiento.
Era un circulo. Una borrosa pero perfecta armonia, que consistia, como todas las armonias, en no buscarla ni pretenderla. Dejarla aparecer entre las conversaciones, el pan, los ceniceros rebosando vacio, curiosidad, mi mano poniendo el jamon y el salami, la mantequilla y no habia queso. pero habian brownies.
De caja pero tocados por la mano hipnotica de la naturaleza.
Era un planeta oculto.
Respirabamos gases peligrosos que nos despertaban a una conciencia casi...
Casi extraterrestre.
Nos abrazabamos.
Nos deciamos pero tu si me caes bien.
Entonces al dia siguiente todavia bailabamos con euforia, sin ningun ritmo que seguir, nuestros ojos se daban la vuelta hacia dentro, hacia arriba, extasiados de los colores que encontraban en el interior, porque ahi adentro de cada uno convergian otros planetas, donde la musica del planeta exterior le llegaba tenue y clara, mas bien como una luz, como un dibujo, como agua para limpiarlo todo.
Era una abrupta y violenta colina de felicidad.
Al subirla quedaba solo agotar la noche entre estrellas fugaces, datiles, el sonido de los grillos, las lucecitas parpadeantes de las luciernagas. Nos agarrabamos las manos con la certeza de de no saber quienes eramos pero de conocernos de una vida anterior.
Cambiabamos de musica y ya estabamos en otro lugar.
La colina habia desaparecido, me tocaba recojer unos vasos de plastico. Tenia en una mano una funda negra y en la otra una escoba y estaba a punto de echar a volar sobre las casas y los montes, y aquellos terrenos abandonados, marrones, arenosos...Alguien me agarro la mano, reteniendome, pero no reteniendome, porque mas bien fue una invitacion. Olvide mi escoba voladora y prosegui con el programa de limpieza hasta ver como brillaban las mesas y no hubiesen sobras de la noche.
Si. ya era de dia.
Habia amanecido en algun momento. Y habia sido tan rapido que no nos habia dado tiempo para dejar de mordernos los labios ansiando vivir hasta el ultimo segundo hasta la ultima cancion.
La playa. La spiaggia. La plage.
La carretera se alargaba sexy, suave, como dos piernas de modelo. El mar a mi derecha era de un azul indescifrable. Permanecia quieto, inmovil.
Cuando llegamos nos deslizamos hasta unos troncos que habian arrimados a la orilla, y nos dejamos caer, no cansados, sino sorprendidos por el sol que se alzaba entre las nubes, destruyendolas con su calor. Algunos cerramos los ojos, otros buscamos el vodka.
Alguien diviso una sombrita, entre las ruinas de una casa y bajo unas palmas bailarinas, quedaban algunos muros y la entrada, el marco de una puerta dibujado con unas varillas polvorientas y uno que otro pedazo de pared. Nos encaminamos a una velocidad subjetiva y nos acomodamos con caras como globos que andaban flotando por las nubes...
Lentamente fuimos despertando sin dolor, sin sorpresa.
En una esquina lejana un cartel decia: Juan Dolio.
"El macho cabrío lleva sobre la frente el signo del pentagrama, con la punta para arriba, lo que basta para considerarla como símbolo de luz; hace con ambas manos el signo del ocultismo y muestra en alto la luna blanca de Chesed y en bajo la luna negra de Geburah. Este signo representa el perfecto acuerdo de la misericordia con la justicia. Uno de sus brazos es femenino y el otro masculino, como en el andrógino de Khunrath, atributos que hemos debido reunir con los de nuestro macho cabrío, puesto que es un solo y mismo símbolo. La antorcha de la inteligencia, que resplandece entre sus cuernos, es la luz mágica del equilibrio universal; es también la figura del alma por encima de la materia, aunque teniendo la cabeza misma, como la antorcha tiene la llama. La repugnante cabeza del animal representa el horror al pecado, cuyo agente natural, único responsable, es el que debe llevar por siempre la pena; porque el alma es impasible en su naturaleza, y no llega a sufrir más que cuando se materializa. El caduceo que tiene en vez de órgano generador representa la vida eterna; el vientre, cubierto de escamas, es el agua; el círculo, que está encima, es la atmósfera, las plumas, que vienen de seguida, son el emblema de lo volátil; luego la humanidad está representada por los dos senos y los brazos andróginos de esa esfinge de las ciencias ocultas". [Tomado de Dogma y Ritual de la Alta Magia por Eliphas Levi]
Lo que hay dentro lo que hay afuera. Es un espejo de antonimos.
Que pueden darse besitos, ciertas noches. se sienten tan solos.
tan solos.
y luego ocurre ese micro segundo, de contacto magico con algo que esta dentro y al mismo tiempo algo que esta afuera, alcanzas con una mano tu alma y con la otra un gusanito baboso, asombroso...